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Las novelas de Georgette Heyer formaron los gustos de lectura de esta escritora norteamericana, cuando siendo adolescente tomaba el sol en el porche de su abuela, con vistas a una playa virgen de la costa oeste. Su vida de escritora, sin embargo, comenzó en Bilbao, España. Después de la extración de tres muelas del juicio le dieron un montón de novelas de Mills & Boon que junto a los fuertes analgésicos le llevaron a imaginar que podía escribir novelas, además de leerlas. Después de muchos proyectos, al final consiguió publicar en 2004 su novela Fallen Angel. Piensa que tiene el trabajo perfecto para escribir harlequin histórico, mientras realiza tours de arte por Europa con su esposo, quien es pintor. Sus tres hijos casi adultos, muchos animales de compañía y la renovación de sa casa que nunca se termina lo suficiente, completan su tiempo. |
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LA AMANTE IMPOSTORA original: Masquerading mistress (2007) género: Histórico Regencia editorial: Harlequin internacional, 03/2010
Ella era sorprendente, misteriosa, sensual… Thornton Lindsay, el duque de Penborne, con la cara marcada de cicatrices de guerra, apenas pudo creerlo cuando le dijeron que una hermosa desconocida había llegado a Londres afirmando haber sido su amante. Caroline Anstretton tenía que huir desesperadamente, así que jugó la baza de que el solitario duque no abandonaría el refugio de su castillo para desmentirla, pero la perdió cuando él acudió a Londres a hacerle frente. Cortesana o charlatana, a Thornton le intrigó esa mujer misteriosa y sensual, pero las cicatrices de la guerra le impedían abandonarse a las frivolidades y averiguar qué había detrás de aquella sonrisa vulnerable…
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LA DAMA HECHICERA original: Ashblane's lady (2006) género: Histórica medieval editorial: Harlequin internacional,
Madeleine Randwick era su rehén y una manera de conseguir lo que quisiera del hermano de ella. Como parte importante de las peligrosas y complicadas políticas fronterizas, Alexander de Ullyot, señor de Ashblane, no iba a tener reparos en usar a la joven para su propio beneficio. Además, debía acabar con ella igual que quería acabar con su hermano. Pero no podía hacerlo... Quizá fuera su melena de fuego la culpable o el suave tono de su voz que lo tenía hechizado. Sabía que esa mujer iba a ser un peligro, pero le intrigaba su testarudez y el empeño con que buscaba independencia.
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